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sábado, 21 de febrero de 2015

Lyrics~Stand By Me-Ben E. King

Stand by me Ben E King Subtitulada en castellano

Stand by me

"Stand By Me"

When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we'll see
No I won't be afraid
Oh, I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me

So darling, darling
Stand by me, oh stand by me
Oh stand, stand by me
Stand by me

If the sky that we look upon
Should tumble and fall
All the mountains should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No, I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling
Stand by me, oh stand by me
Oh stand now, stand by me
Stand by me

So darling, darling
Stand by me, oh stand by me
Oh stand now, stand by me, stand by me
Whenever you're in trouble won't you stand by me
Oh stand by me, oh won't you stand now, stand
Stand by me

lunes, 16 de febrero de 2015

Dos coros que nos transmiten mucha alegría.

El primero es un coro masculino norteamericano y el segundo es un coro mixto de de Eslovenia.
¿Cuál os ha gustado más? ¿Por qué? ¿Hay sincronización rítmica entre las distintas voces? ¿Pensáis que es difícil cantar sin instrumentos que apoyen la afinación, es decir, a capella?
¿Cómo se llama ese "tobogán sonoro" del segundo vídeo, minuto 0:48? Las voces, con alturas diferentes, se resbalan y ¡aterrizan en el sitio correcto!
¿Qué os parece el trabajo del director? Coordinar a tantas personas, para que expresen la misma intensidad, la misma alegría...¡y con coreografía añadida!

Westminster Chorus - 2010 International Chorus Champions

Perpetuum Jazzile - Avsenik Medley

J. S. Bach. Pasión según San Mateo. Parte 1. Nr. 2. Recitativo. "Da Jesu...


En el vídeo puedes escuchar la alternancia entre recitativos y coros (el coro que se escucha en el minuto 1:00 se llama "coral". Un coral es un tipo de coro en el que las voces se mueven muy sincronizadas rítmicamente, todos pronuncian el texto a la vez. Es polifonía vertical).todos, creyentes y no creyentes. El filósofo rumano Ciorán cree que "Dios le debe todo a Bach", la música de Bach es el único argumento para "no considerar la creación del Universo un fracaso total".

El barroco

Música vocal religiosa en el Barroco.

Ya sabemos que Bach representa la culminación de la música barroca. Su obra es gigantesca en todos los sentidos: en cantidad y en calidad...
En el género religioso destacan sus Oratorios, Pasiones y Cantatas, que son formas vocales. La diferencia entre estas tres formas reside en la mayor o menor importancia que se le da a los coros, o en el carácter más lírico (en el caso de la Cantata) o más dramático (la música nos cuenta una historia, hay una acción que se desarrolla; éste es el caso de la Pasión o el Oratorio).
La Pasión según San Mateo nos describe el sufrimiento y muerte de Jesús. Bach era protestante y la religión era uno de los pilares de su vida. En este aria, una voz suplica piedad al Señor. Si escuchas esta música con los ojos cerrados, mucho mejor.Esta maravilla que acabas de escuchar es un aria (voz solista acompañada de orquesta). Otras piezas musicales presentes en las pasiones, oratorios y cantatas son los recitativos (la voz ya no "canta", más bien recita o declama con gran dramatismo). El recitativo hace avanzar la acción, el aria (más emotiva) detiene la acción. Normalmente, el recitativo va acompañado por el clavecín , el instrumento obligado en toda orquesta barroca que se precie. Las arias y coros van acompañados por la orquesta.


Bach: Erbarme dich, mein Gott (Matthäuspassion) - Galou (Roth)

Historia y evolución de la música en 4 minutos - Pentatonix (HD)

Landfill Harmonic: La orquesta que surgió de la basura

Claude Debussy - Clair de Lune ( Tokyo Sonata )

Claire de Lune - Ocean's 11

Clair de lune - Debussy (Seven Years In Tibet)

Claude Debussy - Claro de Luna [de "Fantasía", 1940]

West Side Story (7/10) Movie CLIP - I Feel Pretty (1961) HD

Carnival of the Animals

Merrie Melodies Pigs in a Polka Hungarian Dances Brahms

Hungarian Dance No. 5 from "The Great Dictator" Charlie Chaplin

El cerebro de los músicos

Música y Cerebro

Documental Cerebro Musical. Sting

Mozart- Magic Flute. "Queen of the Night Aria"

Diana Damrau & Mozart - The Queen of the Night Aria

tu lugar entre el clarinete y el violín


¿Sentarse junto a un poeta cuando escribe? ¿Presenciar cómo filma un director de cine? ¿Acompañar a un pintor mientras crea? Lo que en otras artes no pasa de ser un sueño se volvió ahora realidad en la música gracias a una innovadora serie de conciertos en Berlín que diluye la frontera entre intérpretes y público.

La sala Konzerthaus, una de las más prestigiosas de Alemania, ofrece la experiencia única de asistir a un concierto desde una perspectiva hasta ahora restringida a unos pocos: desde dentro de la orquesta. Codo a codo con los intérpretes y frente al director, como un músico más.

"Es sin duda algo radical, pero quería hacer que el público pudiera escuchar alguna vez nuestra orquesta como la escuchamos nosotros los músicos: cerca, intensa, vibrante", explica el húngaro Iván Fischer, director musical del Konzerthaus y creador del ciclo "Mittendrin" ("En el medio").

La idea trastoca por completo el rito del concierto tradicional. La sala ya no se organiza en dos zonas separadas -butacas y escenario-, sino en un único espacio que mezcla sillas de espectadores y de músicos colocadas de forma circular en torno al director.

Cuando se abren las puertas, los músicos ya están distribuidos. Cada asistente elige sitio junto al instrumento que prefiera. La escena produce risas y expresiones de sorpresa entre los espectadores, pero también entre los músicos: para todos es una experiencia nueva. Y pronto unos y otros comienzan a relacionarse y conversar.

"Ahora tengo que encontrar a los músicos", bromea Fischer al llegar a su púlpito, una especie de isla en el medio de un mar de cabezas. "¿Dónde están los cellos? ¿Dónde están los vientos?"
Los primeros compases no dejan lugar a duda: la sorpresa de estar "en el medio" de la orquesta es sobre todo acústica. No sólo por los sonidos que llegan desde todos los ángulos, como en un perfecto sistema de música 3D, sino también por el contacto íntimo con los instrumentos y la posibilidad de escuchar texturas mudas que se pierden en un concierto normal: el ruido del aire en la flauta, el roce afónico del arco en la viola, la resonancia que deja el timbal.

Pero Fischer aún esconde otro recurso para acercar la música al público y al modo en que escuchan los intérpretes: el concierto es también una clase magistral. El director comenta la pieza entre movimiento y movimiento -otro tabú roto- adelantando lo que se escuchará a continuación.

Con una extraña mezcla de erudición, claridad y humor, Fischer enseña a detectar la variación de un tema, pregunta si entre el público alguien baila minuetos, adelanta que la orquesta "reirá" en un movimiento con la indicación "Scherzo" (broma, en italiano) o que la sinfonía del programa (la cuarta de Johannes Brahms) es una de las pocas en la historia de la música que termina en modo menor.

"¿No es una maravilla? Cada vez que escucho esta parte se me pone la piel de gallina", dice con un entusiasmo que se contagia a un público más inmerso que nunca en la música.

Fischer también revela lo difícil que el experimento resulta para sus músicos: "En una orquesta se trata en un 80 por ciento de escuchar y en un 20 por ciento de tocar. Con esta disposición, los músicos reciben tarde y bajo el sonido de sus colegas".

Pero el esfuerzo vale la pena para el director. "Es divertido ver a músicos y público juntos y percibir la alegría que les provoca esa cercanía", cuenta.

Una hora de esa atmósfera íntima termina con una ovación y otra escena inusual: la de intérpretes y espectadores abandonando la sala juntos. Las conversaciones entre los vecinos que compartieron el concierto se extienden varios minutos, aunque unos lleven en la mano un programa y otros un violín. Nadie quiere marcharse.

"Fue increíble. Es una pena que haya terminado, me habría encantado seguir", cuenta Helene, una cantante de 23 años que presenció el concierto junto a un clarinetista. A su lado, una aficionada que lee música pregunta aspectos de la partitura al flautista.

También a Anja, maestra, le cuesta dejar la sala. "El contacto directo con los músicos es muy sorprendente. Todo se escuchaba muy diferente. Y las explicaciones del director fueron maravillosas. Repetiría la experiencia sin dudarlo".

Los músicos, por su parte, coinciden con Fischer en que la serie "Mittendrin" les presenta un desafío inesperado.

"La distancia con los colegas es difícil. Lo normal es que estemos rodeados del resto de músicos", explica Stefan Markowski. Pero el violinista celebra la cercanía con el público -"al lado tenía un señor muy amable que sabía leer música"- y el reto que representa tocar con esa configuración diferente.

La violista española Ester Alba López coincide en que se trata de "un muy buen ejercicio" aunque a veces "no suene tan limpio como a uno le gustaría". "En las cuerdas tenemos que estar super pendientes, porque no hay un líder. Tenemos que tocar con mucha iniciativa y atención, como nos dice Fischer".

Acostumbrada a un instrumento que frecuenta segundas voces, Alba López rescata también que el público mezclado entre los músicos tiene acceso a sonidos que no escucharía en otro concierto.

"Algunos se me acercan y me dicen: 'No sabía que tu instrumento tenía una parte tan bonita'", cuenta. Esos descubrimientos son los que hacen que público y músicos dejen la sala como cuando entraron: con una sonrisa.